Las cobayas se han hecho muy populares en estos últimos tiempos. Son roedores mamíferos pertenecientes a la familia Caviidae.

Provienen de las regiones de los andes dónde este pequeño animal forma parte de su cultura culinaria.

En su hábitat natural se encuentran en áreas abiertas, refugiándose en zonas cavadas o refugios naturales. Son animales sociales y suelen constituir grupos.Al ser un animal presa hace que sean huidizos y tímidos, sobre todo ante personas o ruidos desconocidos. Pero una vez cogen confianza con sus dueños resultan animales muy curiosos y expresivos, demandarán comida, bebida o atención con su “Cui-Cui” característico.

Por lo general son animales dóciles y amistosos, fáciles de coger y acariciar, y en muy raras ocasiones pueden llegar a morder.

Tras poco más de sesenta días de gestación, las cobayas nacen muy desarrolladas.

A los pocos días de nacer ya nos capaces de comer heno y pienso, aunque sigan con su lactación normal. A pesar de que el destete sea a las dos o tres semanas recomendamos que los pequeños continúen con los padres hasta las seis u ocho semanas. De ocho a doce semanas de edad alcanzan la madurez sexual, deberemos tenerlo en cuenta en el caso de tener machos y hembras juntos.

Las cobayas muestran un crecimiento contínuo tanto de incisivos como de molares, por lo que deberemos de prestar especial atención a sus cuidados y alimentación.

ALOJAMIENTO

Aunque no son animales que exijan mucho espacio, la jaula debe de ser lo más grande posible y sin alturas, ya que no son trepadores. Dentro de su jaula debemos de proporcionarles distintos refugios donde se puedan guarecer en caso de miedo o estrés. Es aquí donde hallarán sensación de bienestar y seguridad.

El sustrato del fondo de la jaula debe ser de un material absorbente y que genere poco polvo. Las cobayas son propensas a las infecciones en la superficie plantar de sus extremidades (pododermatitis). Podemos utilizar sustratos de papel, material vegetal prensado, maíz….Nunca utilizaremos serrín o arena de gato.

Dentro de sus instalaciones deben de contar con un bebedero, preferentemente de tubo pues nos ensuciará menos el fondo. Es importante que controlemos la salida de agua del bebedero periódicamente para comprobar que no se ha obstruido. De igual

forma colocaremos un comedero donde le proporcionaremos su ración de pienso y verduras.

 En un extremo de la jaula podemos colocar una “henera”. Es aquí dónde depositaremos el heno, fácil de acceder para nuestra cobaya a través de los barrotes.

Debemos de proporcionarle elementos de madera para roer, muchos de ellos los encontraremos en tiendas aunque también podemos ofrecerles troncos de madera o ramas de frutales que no hayan sido tratados y carezcan de pesticidas.

Es muy importante que las cobayas se ejerciten fuera de la jaula. Para ello podemos dejar deambular a nuestra cobaya por fuera de la jaula, pero siempre vigilada y en ausencia de depredadores(perro, gato, hurón). Durante las horas de ejercicio debemos de estar pendientes de que no ingiera cables, paredes, plantas ornamentales, pesticidas…Es por ello que podemos crearle un parque de juegos alrededor de la jaula a partir de un vallado metálico. Aquí podremos crearle un circuito con troncos, escondites y alimentos ocultos.

La jaula se ha de colocar fuera del alcance de corrientes y en una zona de la casa dónde no se alcancen altas temperaturas. Es recomendable que tomen el sol directo, sobre todo cuando están en crecimiento, pero deberán de disponer de una sombre donde cobijarse y evitaremos los momentos del día de mayores temperaturas.

 

ALIMENTACIÓN

Las cobayas son animales herbívoros, por lo que su alimentación estará basada en vegetales. Principalmente se compondrá de heno, vegetales y pienso para cobayas.

El heno es el mayor aporte de fibra dentro de su dieta. Un adecuado consumo de henos nos garantizará un correcto desgaste de los molares y un mantenimiento de su flora intestinal. El heno debe constituir sobre el 60% de su dieta. Los vegetales frescos se recomiendan que sean de tipo fibroso, tales como: escarola, berros, hojas de zanahoria, diente de león, canónigos, acelgas, endibia, apio…Son muy nutritivos y de alto contenido en vitaminas(mayor importancia los ricos en vitamina C) y oligoelementos. El pienso debe de ser siempre específico para cobayas y de una marca garantía. Son preferibles los piensos a base de pellets donde la cobaya no puede ser selectiva. De este modo recomendaremos evitar los pienso de mixturas con semillas. El pienso no ha de suponer más de un 10% de la dieta.

Las frutas pueden suponer un gran aporte de azúcares y conducir a la diarrea o a la obesidad. Proporcionaremos aquellas frutas bajas en azúcar y ricos en vitamina C como el kiwi, melocotón, naranja, mandarina, cerezas, nectarinas, fresas, pera…

Las cobayas no son capaces de sintetizar la vitamina C y dependen de su aporte externo.

CUIDADOS VETERINARIOS

Es primordial que las cobayas recién adquiridas acudan al veterinario para asegurarles que gozan de un buen estado de salud. De esta manera se les realizará una exploración general, control de peso, estado de los dientes, examen de las heces….

Es aconsejable que mantengamos a la cobaya recién adquirida entre 30 o 40 días aislada, en el caso de que queramos introducirla con más congéneres. De esta manera nos aseguraremos que no aparecen signos de enfermedad.

De forma rutinaria, si no existen signos de enfermedad, recomendamos realizarles dos controles anuales para garantizar que nuestra mascota se encuentra bien. Los  roedores son capaces de no mostrar signos de enfermedad hasta que se encuentran ya en estados muy avanzados.