Cuidados y mantenimiento de un DRAGÓN BARBUDO (Pogona vitticeps)

DRAGÓN BARBUDO (Pogona vitticeps)

El dragón barbudo (Pogona vitticeps) es una especie de reptil de la familia de los agámidos,
originario de las regiones desérticas y semidesérticas de Australia. Es diurno, omnívoro y
terrestre semiarbícola. Es un lagarto de paso firme con garras no retráctiles. Sus párpados
pueden cerrarse y abrirse. Su gran cabeza triangular diapside está rodeada por una hilera
de escamas espinosas bajo el cuello, que le sirve para intimidar a posibles rivales o a
depredadores. Cuando se siente amenazado, el dragón barbudo abre ampliamente la boca,
desplegando al mismo tiempo su barba de espinas, la cual se colorea de negro,con el fin de
impresionar sus adversarios Una serie de escamas espinosas está también presente a ambos
lados del cuerpo. A lo largo de su espalda tienen dos hileras de manchas.
Es dócil y se deja manipular con facilidad, de manera que no representa peligro para los
humanos. Al caer la noche baja al suelo, busca un escondite y toma un sitio poco visible para
descansar.
Esperanza de vida: 10-15 años
Longitud corporal: 40-50 cm

MANTENIMIENTO

El tamaño del terrario ha de ser proporcional al tamaño del animal y más ancho que alto.
Es recomendable ponerle algunos troncos y piedras para que pueda tomar el sol y
esconderse. Las pogonas, al igual que el resto de reptiles, son animales ectotermos, no
pueden regular la temperatura de su cuerpo y dependen de la temperatura externa. Por
esto, es necesario acondicionar el terrario de manera que podamos ofrecerle un gradiente
de temperatura de 26-32ºC durante el día y 18-22ªC durante la noche. Imprescindible es
también la radiación ultravioleta (UVB) que les proporciona el sol ya que con ella podrán
calcificar correctamente sus hueso. Por tanto cuando no puedan tener acceso directo al sol,
tendremos que ofrecerle esta radiación de manera artificial con fluorescentes de radiación
UVB especiales para reptiles. Es importante recordar que el fluorescente se ha de cambiar
cada 6-8 meses aunque continúe dando luz y que no deben de ser protegidos con ningún
plástico ni cristal.
Como substrato para el terrario podemos elegir materiales lisos como el papel de periódico o
algún sustrato comercial con las partículas lo suficientemente grandes como para que el
animal no se las pueda tragar.
Es importante también que dispongan de un recipiente con agua dentro del terrario para
que puedan beber y remojarse. Además, es una buena práctica bañar a la pogona 1-2 veces
por semana con agua tibia durante 20-30 minutos. Con esto ayudaremos a su hidratación
y estimularemos la motilidad de su tránsito intestinal.

ALIMENTACIÓN

Las pogonas son animales principalmente insectívoros, por tanto la base de su dieta serán
grillos, tenebrios, moscas, caracoles (muy ricos en calcio), langostas, cucarachas, saltamontes,
gusanos de la miel…etc.
Los gusanos siempre deberán ofrecerse con moderación ya que son muy grasos.
Es bueno también proporcionarles frutas y vegetales como canónigos, rúcula, diente de león,
hojas de morera y sus frutos (muy ricos en calcio).
Es recomendable añadir un suplemento de calcio en la comida 2-3 veces por semana debido
al alto contenido en fósforo que tienen los insectos.

CUIDADOS

No hay que vacunar a las pogonas, sin embargo si que es recomendable realizar 2 veces al
año un análisis coprológico para poder determinar si tiene parásitos internos y así
proporcionarle tratamiento. También pueden tener parásitos externos como ácaros o
garrapatas. Los ácaros se suelen coger de los troncos que se ponen para decorar el terrario,
por eso es recomendable lavarlos bien con agua y lejía antes de introducirlos en el terrario.
Los reptiles pueden ser portadores de algunas bacterias y parásitos que pueden transmitirse
a las personas sin que el animal muestre ningún signo de enfermedad. La enfermedad más
importante es la Salmonelosis, teniendo mayor riesgo de infección los niños y las personas
inmunodeprimidas. Si hay personas con riesgo, se puede realizar un análisis para confirmar
la presencia de este microorganismo y establecer un tratamiento para eliminar la bacteria.
De todas maneras, con una higiene normal se minimizan las posibilidades de contagio,
debemos lavarnos las manos después de manipular al animal, no debemos dejar que pasee
por la cocina o por lugares donde se prepare comida. Es importante también tirar el agua
de limpieza del terrario y las heces del animal al water.
No es recomendable tampoco dar besos al reptil y deberemos desinfectar periódicamente el
terrario con agua y lejía.
Se recomienda realizar 2 revisiones al año.